Cristina Toledo: Norma Jeane es culpable en Galería Cámara Oscura (Madrid) hasta marzo de 2026
(Madrid)
Hasta el 7 de marzo de
2026 se puede ver en la Galería Cámara Oscura la exposición de Cristina Toledo
(Las Palmas de Gran Canaria, 1986)
Titulada “Norma
Jean es culpable”.
Cristina Toledo,
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, ha venido investigando sobre el rol de la
mujer en diferentes épocas y medios como el cine desde hace tiempo, como por
ejemplo en su obra para la editorial Los Doscientos titulada “Cinema Paradiso”,
un homenaje a la película homónima de Giuseppe Tornatore de 1988. Esta película
es una oda al cine y, en su escena final, podemos ver al protagonista en una
sala viendo un montaje hecho a partir de numerosas escenas románticas de
diferentes películas que habían sido censuradas cuando él era niño. Cristina
lleva al territorio de la pintura doscientos fotogramas de películas clásicas
que aparecen en esa escena final. Este libro de artista se convierte así en el
germen de este nuevo proyecto.
En esta ocasión
Cristina recoge y re-interpreta los papeles de actrices míticas de la época
dorada de Hollywood como Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Rita Hayworth,
Ingrid Bergman, o Moira Shearer que aún se mantienen muy vivas en el imaginario
colectivo, pero que reclaman una nueva perspectiva y una visión crítica.
La comisaria y
crítica de arte Natalia Alonso Arduengo nos proporciona algunas claves de un
proyecto que indaga en la representación de la mujer en el cine del siglo XX:
“Si yo fuera un
rancho me llamarían “Tierra de nadie””. Gilda es culpable. Su independencia y
erotismo provocan el conflicto dramático. El mismo año de la película, 1946, se
llevó a cabo un ensayo nuclear sobre el atolón Bikini y la bomba Able fue
renombrada popularmente como “Gilda” por el personaje de Rita Hayworth. El
nivel de peligrosidad atribuido a una mujer era asimilado al de un bombardeo
atómico. Durante esa prueba, llamada Operación Crossroads, se realizó una
segunda prueba, Baker, conocida como “Helen de Bikini». Otra Helena más
causando el desastre. El mal tiene nombre de mujer.
Un par de años
antes, en 1944, se estrenó Gaslight, la película de Georges Cukor en la que
Ingrid Bergman interpreta a una mujer víctima de manipulación por parte de su
marido, quien la hace creer que se está volviendo loca. El historiador del cine
José Luis Sánchez Noriega señala en un ensayo sobre cine negro que la actriz
“tuvo que exigir hasta las lágrimas que al productor Selznick que su nombre
apareciera en los créditos con la misma relevancia que el de Charles Boyer (su
compañero de reparto)”. Bergman doblemente víctima, en la realidad y en la
ficción. En ninguna de las dos vidas hay escapatoria del rol.
Cristina Toledo
traslada al lienzo fotogramas del cine hollywoodiense con el objetivo de
generar una nueva perspectiva a la hora de mirar. Las viejas respuestas ya no
sirven para las nuevas preguntas. Insta a salir del piloto automático de la
aceptación sin cuestionamiento y a poner en marcha la autoconciencia. Vivian
Gornick define este concepto como “la práctica feminista de examinar la
experiencia personal propia desde la perspectiva del machismo, esa teoría que
explica la posición de subordinación de la mujer en la sociedad como resultado
de la decisión cultural de conferir poder directo a los hombres e indirecto a
las mujeres”. Mientras el sistema te grita sé femenina y sonríe, la artista
busca desactivar pecados (Norma Jeane no es la culpable) y poner en marcha el
mecanismo de autoconciencia que nos impulse a ser dueñas de nosotras mismas
para que nadie cuente nuestra historia por nosotras.”
Curaduría por Natalia Alonso Arduengo.
Galería Cámara
oscura www.camaraoscura.net


Comentarios
Publicar un comentario
Comente esta nota. Los comentarios anónimos, ofensivos o descalificadores no se publican