Florida y Boedo se cruzan en el Recoleta: el cosmos infinito de Borges y la furia de Arlt

 

 

 

Jorge Luis Borges y su interpretación de Evaristo Carriego

publicaciones de Jorge Luis Borges



El juguete rabiso y la edición de Latina


la máquina de escribir de Arlt 













(Buenos Aires)

A través de dos muestras en simultáneo, el Centro Cultural Recoleta reabre el debate más apasionante de nuestra literatura: la pulcritud metafísica frente a la urgencia de la calle. Un recorrido visual y conceptual que desarma la identidad porteña.

A pesar de lo mucho que me vengo cuidando del frío, ayer el sol del mediodía me dio la tregua perfecta. No pude resistir la tentación y salí disparada hacia Plaza Francia. Sigo cuidándome y estoy bien, pero no soy una inconsciente: fue una escapada corta, abrigada y estratégica. El motivo lo valía absolutamente: el Centro Cultural Recoleta acaba de inaugurar  casi en simultáneo dos muestras imperdibles que reabren, bajo un mismo techo, el debate más apasionante de nuestra literatura. El cosmos infinito de Jorge Luis Borges y la furia callejera de Roberto Arlt dialogan cara a cara en un cruce de veredas histórico. Si pensamos en las cuatro columnas que sostienen la mitología literaria de la Buenos Aires del siglo XX, los nombres brotan en un solo trazo: Borges, Arlt, Cortázar y Sábato. Cada uno de ellos edificó una cartografía urbana propia y radicalmente distinta. Por eso, recorrer hoy los pasillos del Recoleta se siente como un hito de la agenda cultural, reviviendo la mítica tensión de los años veinte entre la vanguardia estética del Grupo Florida y el compromiso del Grupo Boedo. Una colisión indispensable.

Florida y Boedo se cruzan en el Recoleta: el cosmos infinito de Borges y la furia de Arlt




vista de la Sala Cronopios 

publicaciones sobre Borges 




afiches de cine sobre libros de Borges





















afiches de cine sobre guiones y libros de Borges


reconstrucción del dormitorio de Borges
con los zapatos (en una caja de acrílico)
al lado de la cama

escritorio en la habitación de Borges

publicaciones sobre Borges


El Cosmos: "Borges: Ecos de un nombre" (Sala Cronopios)

Concebida con una escala monumental, esta exhibición ocupa el imponente espacio  de la Sala Cronopios. No se limita a una sola época; es un homenaje integral a 40 años de su fallecimiento (sucedido el 14 de junio de 1986) que se propone desarmar al mito literario para explorar sus facetas públicas, intelectuales y privadas. Los guardianes del mito: La curaduría está firmada por Rodrigo Alonso, Daniel Fischer y Maximiliano Tomas, con la colaboración de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. El soporte conceptual se enriquece con textos de especialistas como Lucas Adur, Gonzalo Aguilar, Pablo Gianera y Martín Hadis.

Organizada en núcleos temáticos delimitados por una monumental y a la vez delicada instalación textil del artista Pablo Lehmann, los especialistas Lucas Adur, Gonzalo Aguilar, Germán Álvarez, Matías Bauso, Mariela Blanco, Pablo Gianera, Martín Hadis, Laura Rosato y Patricio Zunini dan cuenta, a través de textos y objetos diversos, del vínculo que Jorge Luis Borges mantuvo con la Ciudad de Buenos Aires, y de su relación con la poesía, la lectura y las bibliotecas, el cine, la amistad, el amor e incluso acerca de su profusa presencia en medios de comunicación.


mesas con libros dispuestos para leer 


 El diseño del laberinto: La sala está articulada a través  de núcleos temáticos delimitados por una monumental y delicada instalación textil del artista Pablo Lehmann, que simula los pliegues de las páginas y la memoria. El impacto visual: El recorrido ofrece un despliegue sumamente dinámico para el espectador. Conviven gigantografías con imágenes inéditas, manuscritos minuciosos, objetos personales de memorabilia y una emotiva reconstrucción a escala real de su habitación del departamento de Plaza San Martín. El broche de oro tecnológico lo pone un sorprendente holograma animado que trae al escritor de regreso a la vida en el espacio expositivo. Sin embargo, el verdadero impacto de la Sala Cronopios no reside únicamente en su despliegue tecnológico, sino en esos pequeños destellos de vulnerabilidad que quiebran la distancia con el mito. Hay un detalle que congela el aliento y activa la nostalgia inmediata: al pie de la reconstrucción de su cama, resguardados bajo una vitrina de acrílico, descansan los zapatos originales de Borges. Ver ese calzado vacío, detenido en el tiempo, es una de las postales más conmovedoras de la muestra; una metáfora perfecta de la ausencia de aquel hombre que caminó los laberintos de nuestra ciudad y cuyas huellas, ahora protegidas, siguen marcando el rumbo de nuestra literatura.


la locura, uno de los ejes temáticos de la
obra de Arlt


tapas de libros










A 100 años de la publicación de El juguete rabioso, de Roberto Arlt

El Foco: "El juguete rabioso: 100 años" (Salas 2 y 3)

Frente al gigantismo expandido de la Sala Cronopios, la propuesta dedicada a Roberto Arlt responde en las salas contiguas con la fuerza concentrada de un disparo quirúrgico: celebrar el centenario de la publicación de su primera gran novela, editada en octubre de 1926 por Editorial Latina, hito que inauguró la narrativa urbana moderna en nuestro país.

El título El juguete rabioso le fue sugerido a Arlt por Ricardo Güiraldes, ya que el autor había pensado primero en titular al libro La vida puerca.

la violencia, otro de los ejes temáticos de la obra
de Arlt



Los guardianes de la sala: La propuesta curatorial estuvo a cargo de la investigadora Sylvia Saítta y de Juan Maisonnave, estructurando un recorrido que hace hablar directamente a los muros del centro cultural mediante citas e instalaciones literarias. El diálogo plástico: La muestra despliega un imponente mural  que reúne las portadas históricas del libro a lo largo de un siglo de ediciones. 











A su vez, el universo marginal de Silvio Astier cobra vida a través de pinturas, grabados e ilustraciones de firmas icónicas de nuestra plástica como Carlos Alonso, Luis Scafati, Eduardo Iglesias Brickles, Diego Rey y Oscar Grillo.La joya material: El corazón analógico de la muestra de Boedo late dentro de una vitrina específica: allí descansa custodiada la máquina de escribir original (la mítica Underwood) que el propio Arlt citaba con devoción en sus prólogos. A su lado brilla una de las poquísimas copias sobrevivientes de aquella primera edición de 1926.

El veredicto estético

El enorme acierto curatorial del Recoleta radica en permitirnos experimentar la fricción de la modernidad porteña con ojos del siglo XXI. Mientras el ala de Florida (Borges) arrastra hacia la metafísica, el lenguaje pulcro, el ajedrez, el cine y la biblioteca infinita; el ala de Boedo (Arlt) cachetea desde la vereda de enfrente con el realismo sucio, el lunfardo, los inventores fracasados, el vapor de la máquina y la violencia de la calle. Son las dos orillas irreconciliables y necesarias de una misma identidad urbana.

Guía práctica para tu visita

Dónde: Centro Cultural Recoleta (Junín 1930, CABA).Horarios: Martes a viernes de 12:00 a 21:00. Sábados, domingos y feriados de 11:00 a 21:00.Entrada: Libre y gratuita para residentes argentinos.Vigencia: La muestra de Borges estará abierta al público hasta fines de agosto. La de Arlt se mantendrá activa durante la temporada.

 

 www,centroculturalrecoleta.org/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

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